¿Qué es esto?

"Esto" intentará ser un espacio de catarsis social para volcar impresiones que me dejan algunas imágenes que se me aparecen en medio de la ciudad o del mundo o de mi mundo. Los temas serán totalmente variados, les advierto. Mi idea (siempre que los tiempos me acompañen) es, además, interactuar con quienes tengas ganas de leerme. Eso sí, no se asusten si de pronto me encuentran filosofando sobre todo tipo de cuestiones, ahí también hay algo de mi esencia.

¡Sean bienvenidos!


jueves, 17 de mayo de 2012


En Neuquén se está llevando adelante el juicio a los genocidas por la causa conocida como "Escuelita II".

Quienes quieran estar al tanto de lo que está pasando, pueden entrar diariamente a http://www.8300.com.ar/category/secciones/juicios-secciones/

En Twitter, tod@s quienes cubrimos usamos el hashtag #Escuelita2 .

La causa, en http://apdhneuquen.org.ar/17-2/

Otros sitios de interés sobre el tema:
http://apdhneuquen.org.ar
http://juicioescuelitados.blogspot.com.ar/
http://spnqn.com.ar/juicio/
http://www.spnqn.com.ar/category/juicio-a-represores-del-alto-valle/
Foto 8300web (Jorge Ariza)

jueves, 3 de mayo de 2012


Un álamo se desprende de la tierra seca y vuela hasta el mar en busca de salar sus heridas. Pierde unas hojas en el camino que se transforman en páginas que se transforman en libros que se transforman en bibliotecas de las que una pequeña niña escoge un cuento de hadas que pronto le enseñará que las princesas y los príncipes no existen, pero se empeñan en robarle su inocencia.
Camina con los dedos de las manos, no llega a ningún lado. Perdió un par de pestañas que atrás se comen los pajaritos, celestes y desencantados, para que no sepa por dónde volver. Se las ingenia y vuelve. Pierde un par de plumas, silba algo de Discepolín. Se desmaya para abrir los ojos como estrellas que parpadean palabras impronunciables y desconocidas, el hada madrina esta vez se quedó marchando contra la trata de personas y donó su varita mágica para sostener una bandera a favor del derecho a decidir.
El tipo vestido de azul se cree capaz de darle un beso mientras duerme para devolverla a la vida, sabe que jamás terminará tras las rejas por abusar, que hay ismos que destruyen todo a su paso, que la libertad se vuela cada vez que una mano se apoya donde nadie la autorizó a apoyarse. Que pasa en el norte, en el sur, en el este y en el oeste. Que los niños  y las niñas siguen jugando con barbies y soldaditos y así la cosa no va.
La mejor versión de Caperucita la contó Ismael Serrano, pero esa historia no la cuentan las madres ni los padres por la noche, con el velador prendido, antes de que el sueño se apropie de su capacidad de razonar.
Vamos que podemos. Una mujer nos gobierna y los horrores de su gestión se atribuyen a su género, no vaya a ser que se note que todos los anteriores, menos una, fueron hombres con los dientes bien afilados y las uñas dejando marcas imborrables en la clase siempre perjudicada.
Una mujer pide por su libertad, desnuda y recostada en el medio de la ciudad, y nadie la oye. Los ojos no necesariamente miran, pero, en estos casos, mucho menos ven.

miércoles, 11 de abril de 2012

Tarde, pero seguro. Precario, pero con el mismo contenido que el que se consigue en las librerías.
Costó, pero aquí está la versión PDF de Los Obvios, para quienes no pueden acceder al libro por ubicación geográfica o cuestiones económicas.
No me gustan los libros en las pantallas, evidentemente me quedé en el tiempo. De todas formas, no seré yo quien lo lea.
Pueden escribirme a imaginariodesesperacion@gmail.com y se los envío.
Calculo que en Mayo estará disponible "La última tierra de la gente (Karukinka)".
Gracias otra vez a todos y todas las que siempre están ahí.

domingo, 4 de marzo de 2012

...la publicación de la novela que alguna vez les conté, ya que fue premiada en el concurso de la editorial La Colisión.
La última tierra de la gente.
Publicado en (8300)

Foto 8300web  (Cecilia Maletti)
Jorge Altamira, fundador y dirigente del Partido Obrero y ex candidato a presidente de la Nación por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, estuvo en Neuquén presentando su libro “El ascenso de la Izquierda en el marco de la bancarrota capitalista”.
Por Soledad Arrieta
Corriendo de un lado a otro, por numerosas entrevistas programadas para su corta estadía en Neuquén, Jorge Altamira -de la mano de su siempre excelente predisposición para todo lo que implique abrir diferentes miradas- se prestó a responder algunas preguntas sobre temas que se reflejan en la recopilación de artículos de su recientemente publicado libro y sobre aquellos otros que no llegaron a tener lugar en él.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Publicado en (8300)


Hubo una vez un poeta. Flaco. Escribía poesía con la tinta de una birome o con los dedos resbalando en las cuerdas de su guitarra, no importaba.
Por Soledad Arrieta
Flaco siempre encontraba la palabra exacta de una u otra forma, en el aire, en el humo o en la parte interna de los párpados de un niño que no corre con tu suerte. Componía historias que Subiela podría haber llevado a la pantalla en sus tiempos de buen cine, aunque las imágenes que sus palabras evocaban no podrían haber sido transcriptas al mundo de los sentidos de una forma mejor que a través de lo que cada mente pudiera interpretar.
Flaco soñaba con un universo que nunca llegó a ver. Salían del centro de las palmas de sus manos notas que se teñían de versos con tantos colores como pueden existir. También conoció la anacronía y lo acromático. Observó numerosas espaldas buscando alas que jamás aparecieron, pero le gustaba dibujarlas con carbonilla vieja en las paredes de su imaginación.
Tenía más vidas que otros mitos escritos con un bastón en la arena humedecida de una marea que se fue, pero no pudo. No pudo con su genio y partió hacia quién sabe dónde, tal vez a tomarse unos mates con Negra o a rencarnarse en el poema que todavía no se escribió. O hacia la nada. O hacia la permanencia.
Flaco estará presente cada vez que alguien resbale sus notas en un instrumento ajeno, cuando una persona en cualquier lugar del mundo busque una definición de poeta que no aparezca en los diccionarios ni esté avalada por la real academia. En los tarareos de quienes no rezamos. Pero no lo sabrá.
Flaco sigue ahí, ahora en las computadoras de generaciones tan distantes entre sí, en archivos que se bajan de internet y discos de vinilo archivados, desgastados, con tierra y con más historia que la que ningún escritor consagrado pudo contar. Flaco está acá. Y, al mismo tiempo, impulsivo como es, se va…

viernes, 13 de enero de 2012

Pasa tantas veces… Un aroma, una canción, una brisa. Pasa, lo notamos, lo ignoramos, pero está. El recuerdo de algo que quedó dormido y que ni siquiera con ese disparador podemos reconstruir en su totalidad. El subconsciente, dicen que dicen que es. No sé. Las sensaciones en verano son un poco más intensas y están un tanto más a la defensiva que de costumbre, aunque habrá quienes piensan que eso sucede en invierno, en otoño o en primavera, adjudicando a cada una de las estaciones una característica que lo fundamente. Será que están cayendo tantas y tantos. Será que nos caemos con ellos.

¿Cómo pueden estar dos personas a punto de darse un primer beso y ser interrumpidas por una bala? ¿Cómo puede destruirse así la belleza? No conozco ningún caso como este, pero sí demasiados que encajan a la perfección con la imagen que ahora no puedo apartar de mi mente y pienso en una fotografía que, con suerte, jamás se tomará. Aunque mejor no sugerirla.

Una remera del Che puede invocar una revolución o una masacre de pensamientos. Todos y todas sabemos que lo peor que puede invocar, de todas formas, es la moda. Ahora le toca el turno a Frida. ¿Quién fue Frida Kahlo? ¿Fue amante del Che? No dan los números. Pero pintaba bien. Y todo lo demás.

Ahora ─pero ahora ya no, sino luego de poner el punto final del párrafo anterior─ el contador de palabras me dice dos, dos y dos. Que tranquilamente podría ser seis, aunque la forma visual en la que se presenta obliga a entender que es doscientos veinte dos. Podría no serlo, pienso con gesto de interrogante. Jamás lo sabremos.

Cuantos mientrastantos se aburren de dormir en rinconcitos olvidados del país. Del planeta. Por milésima vez y mientras tanto. Mientras tanto, tanto cuadro que ya vimos pintado alguna vez en otra parte pero no nos animamos a verbalizar la similitud por miedo de ofender a su autor, autora o al público que con él se emociona. Nos tragamos el pensamiento. Porque ahora la condena es más dura. ¿Alguien va a tragarse el pensamiento? ¿En serio? ¿Y ahora qué? ¿Más balas? ¿Más cárceles? ¿Cuántos y cuántas caerán? Corría el 2007.

Sin duda.

O con demasiadas.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Entrevista publicada en (8300)


Alejandro López, la esperanza de una clase

“La lucha la daremos acá adentro, pero con la fortaleza ahí afuera”, asegura el diputado que asumió la banca obrera el pasado 10 de diciembre.
Por Soledad Arrieta

La legislatura está vacía; el eco de las vacaciones retumba entre los pasillos del opulento edificio, erguido por sobre la superficie de la ciudad demostrando una superioridad que impide cualquier sensación de pertenencia a la población. Alejandro López, sin embargo, está en su oficina trabajando porque no entiende el concepto de asumir y descansar; ya habrá tiempo para eso, o no, debido a que son demasiados los temas a tratar y hay prioridades que no pueden postergarse por el placer individual.

—¿Cómo es pasar de un ambiente tan cálido como la fábrica a una infraestructura lujosa donde la idiosincrasia es completamente opuesta a la que estabas acostumbrado?
—Nosotros entendemos que cuidamos y representamos los intereses de la clase trabajadora, estamos acá justamente porque muchísimos compañeros y compañeras lo han hecho posible, porque se trabajó muy fuerte y muy duro en la campaña militante por parte de los partidos y agrupaciones que componen al Frente de Izquierda. Dimos un paso importante al pasar de la lucha sindical al terreno político; porque, si bien siempre hicimos política, por primera vez lo hacemos en el terreno electoral, lo que nos da mucha tranquilidad y mucha fortaleza. Tener una banca obrera y socialista que cuida los intereses de los trabajadores nos fortalece, porque no estamos solos. Podemos estar en cualquier lugar, por más hostil que sea, porque sabemos lo que estamos representando. Pero, por otro lado, uno no deja de sentirse incómodo en un lugar como este, porque es otro mundo, está lejos de la realidad que viven la clase trabajadora y el pueblo. Los diputados tienen una cantidad de beneficios que yo no voy a tener, por una elección propia y del Frente de Izquierda de los Trabajadores al cual represento; vamos a resignarlos porque hasta nos incomoda tenerlos. Lo que me pegó más duro es haber asumido el sábado y ya estar de vacaciones; no se cumplió una semana y ya estamos de vacaciones hasta el primero de marzo. Yo he trabajado en varios lugares, no solamente en Zanón; conozco a muchísimos trabajadores con los que me relaciono y no sé de ninguno que tenga tantos días de vacaciones, ¡y con una semana de trabajo! Eso sí incomoda. Pero el equilibrio, lo más fuerte, son las convicciones nuestras, nuestras ideas y el haber conquistado una banca. No es que vayamos a cambiar muchas cosas acá adentro; esto es un aparato enorme. Creemos que los cambios los podemos hacer afuera con el conjunto de nuestros compañeros. Si construimos una relación fuerte afuera, esta banca va a generar bastante repercusión, como en estas dos sesiones que ya tuvimos. No queremos diferenciarnos y ponernos como un ejemplo, queremos ir más allá. No puede ser que un diputado triplique o cuadriplique lo que gana un trabajador en cualquier otro lugar, sumado a un montón de beneficios que se conocen desde adentro; no solamente tienen el salario ($16.000.- / $17.000.-), sino también los gastos de representatividad ($7.000.-) combustibles pagos, pasajes en avión, los viáticos, asesores; son fueros que te ponen en otro lugar, que nos ponen incómodos. Por eso vamos a cobrar lo mismo que cobrábamos en la fábrica y el resto va a ser destinado a un fondo de huelga para ayudar a otros trabajadores a organizarse. Desde ya que esto no va a quedar acá, en cuanto se reinicien las sesiones vamos a presentar un proyecto para que los diputados y los asesores ganen lo que gana cualquier trabajador de la educación o de la salud, pero algo más acorde a lo que se representa. Sino, se transforma en una elite y después se atornillan al poder, no quieren bajarse nunca más de ese lugar. Nosotros, todo lo contrario, no sólo vamos a cobrar lo mismo, sino que vamos a rotar en el cargo. Yo estoy un año, después viene Raúl (Godoy), después Angélica (Lagunas) y después Gabriela (Suppicich). Las cuatro fuerzas vamos a estar representadas los cuatro años. A medida que vayamos terminando volveremos a la fábrica, y eso es sano, es una forma distinta de hacer política. Es una banca, es un hecho político, y uno se puede sentir incómodo, pero también hace sentir incómodo al resto cuando nos ven con la ropa de grafa, cuando nos ven con nuestros planteos ideológicos, con  nuestra práctica y nuestro mecanismo: los que más incómodos se sienten son ellos, no nosotros.

—Recientemente se realizó un plenario abierto para definir los temas a trabajar desde la banca obrera, ¿durante los cuatro años se trabajará bajo esta modalidad?
—Eso ha sido un tema que debatimos bastante. Nosotros sabemos que estamos en un ambiente hostil, que somos la minoría absoluta, pero también que somos la clara oposición. También nos hemos dado cuenta de que hay una convivencia entre el oficialismo y la llamada oposición, entre comillas, que desde afuera no se ve. Pero la verdadera oposición somos nosotros, no únicamente en el posicionamiento, sino desde muchísimos aspectos, entonces, por la responsabilidad que tiene la banca y lo que significa la construcción del FIT, es que queremos que se desarrolle en profundidad y, para eso, todo el trabajo que vamos a hacer acá tiene que tener sustento, una base firme en el funcionamiento. Todos los temas que vayamos a desarrollar acá tienen que tener su base en los plenarios de los trabajadores. Es un espacio para que los trabajadores no solamente cuenten sus problemas, sino para que podamos organizarnos. La fuerza que se genera nos permite desarrollar una fuerte corriente militante que de la pelea en el terreno sindical, pero también en la política, con una fuerte independencia de clases, y esto está dando sus pasos a nivel regional y nacional. Hasta ahora el balance es más que positivo.

—¿Cuál es la propuesta en torno al déficit habitacional?
—A nosotros nos pega muchísimo este tema. En mi caso, alquilo, como muchísimos trabajadores y trabajadoras de la provincia. Hay más de setenta mil familias que no tienen vivienda. Cuando planteamos que se prorroguen las sesiones ordinarias en la legislatura para tratar, entre otros temas (salud, educación, falta de agua), el habitacional, nos pareció importante hacerlo en verano porque después, en invierno, vemos en las tapas de los diarios que se mueren personas porque no tienen donde vivir, porque viven en sus casillas precarias; y esto no todo el mundo lo conoce. Yo me tomaría la atribución de decir que no todos los diputados saben lo que es vivir en una toma, lo que es relacionarse con compañeros y compañeras que viven así, con todos los problemas que significa. Entonces, en el tema de la vivienda, nos parece que están dadas las condiciones para solucionarlo: tenemos una fábrica que genera pisos y revestimientos que hace diez años que está bajo control obrero a la cual se le puede comprar material; hay dos fábricas, Cerámica del Sur y Stefani, que fabrican ladrillos huecos; está la mano de obra, que son los compañeros de la UOCRA que permanentemente están pidiendo la reapertura de la obra pública; recursos hay. Sabemos que estamos en una de las provincias más ricas del país. El mismo presupuesto ha demostrado que hay millones y millones de pesos, entonces el recurso está. Necesidad hay. Lo único que falta es la decisión política. No nos parece que haya que esperar hasta marzo, así que esperemos que una vez que se reinicien las sesiones acá sea uno de los temas centrales; nosotros, al menos, lo vamos a seguir planteando, porque tiene que ver con las necesidades que tiene la gente, las necesidades que tenemos los trabajadores de tener una vivienda digna, con los controles obreros y las grandes fábricas que hay acá en Neuquén y con el trabajo genuino, por lo que se solucionarían un montón de problemas al mismo tiempo.

—Esta semana rechazaron el proyecto que presentó Beatriz Kreitman, ¿qué tienen pensado para las problemáticas de educación y salud?
—Nosotros desde la banca nos pronunciamos en defensa de la educación pública y de que se solucione un problema tan complejo. En el proyecto que presentó el ARI, se planteaba que la educación y la salud son servicios esenciales y ahí ya tenemos una diferencia: para nosotros son derechos básicos, no servicios. Y en el articulado se posiciona a las y los trabajadores de la salud y la educación a la misma altura que el gobierno, que es el que tiene que dar respuestas. Por eso no acompañamos ese proyecto, fui el único diputado que votó en contra, sobre todo porque hay un planteo concreto en el articulado que atenta contra el derecho a huelga; los trabajadores tenemos nuestro derecho a reclamar. Que hayamos votado en contra no significa que no estemos preocupados por la educación, sino que consideramos que hay que buscar una solución integral, que no pasa solamente porque se cumplan los días de clases, pasa porque los trabajadores tengan salarios dignos, porque las escuelas estén en condiciones y porque los padres que mandamos a los chicos a la escuela tengamos trabajo, porque sino puede estar la escuela, pueden estar los compañeros trabajadores de la educación con salarios dignos, pero si está vacía de estudiantes es otro problema. Entonces, para nosotros es una solución mucho más compleja y sobre ella vamos a trabajar. Para este período 2012, lo que se ve es un claro ataque a la educación, van a tratar de avanzar en la reforma educativa y, en función de eso, nosotros vamos a debatir bastante, vamos a proponer desde el bloque del FIT a las asambleas de los trabajadores de la educación que trabajemos en conjunto, que nos organicemos y enfrentemos esa reforma que para nosotros es precarizar mucho más la educación y privilegiar a los sectores privados.
En cuanto al tema salud, es muy importante no solamente el posicionamiento en defensa del sistema público de salud, sino que hay que hacer un claro relevamiento de cómo se ha ido vaciando el sistema y cada vez el presupuesto es menor, a pesar de que acá dicen que es mayor: no pasa por la cantidad de plata; si uno la compara, pareciera que es mucha más, pero no se tiene en cuenta la inflación, entre otras cosas. Lo que se ha visto es que cada vez hay menos aportes para la salud y la educación y cada vez más para los sectores privados. Entonces, esto es medio parecido a la problemática de vivienda: los que usamos el hospital público sabemos de lo que estamos hablando. No es solamente buscarle una solución al salario digno de los trabajadores, y sobre todo al 60% de los que quedaron excluidos de la última remuneración que hubo para los trabajadores profesionales, sino a lo que tiene que ver con infraestructura y con equipamiento. Un caso bastante interesante de hace unos años: los vecinos de Nueva España, enfrente de Zanón, hacía veinte años que estaban reclamando un centro de salud. Y nosotros, como hemos hecho varias obras en solidaridad con la comunidad por todo el apoyo que hemos recibido a lo largo de todos estos años, decidimos en la asamblea de la fábrica hacer un centro de salud, y lo hicimos. Hasta el día de hoy no funciona. Y es un centro de salud, no es un hospital de alta complejidad, se ha trabado siempre por las cuestiones burocráticas que no han permitido que haya un médico y enfermeros las veinticuatro  horas. Los vecinos tienen que seguir yendo a Centenario o a Neuquén con todo lo que eso significa, ahí son todos compañeros y compañeras que trabajan en las chacras. Para muestra basta un botón,  y eso pasa en muchísimos lugares. Acá nomás, en el hospital, hay gente que tiene que esperar cinco o seis meses para operarse. Es una situación compleja y delicada y la vamos a afrontar con la responsabilidad que eso requiere haciendo nuestro aporte para solucionarlo. La falta de políticas repercute en la gente, en la clase trabajadora, es uno de los temas que vamos a abordar.

—¿Qué planean para dar respuesta a la precarización no sólo en el ámbito estatal, sino también en el privado?
—Acá hay una comisión de trabajo de la cual formamos parte, porque al ser una banca unipersonal somos parte de todas las comisiones. Nosotros vamos a abordar el tema de la precarización también en los privados, porque conocemos que hay muchísima, sobre todo en las empresas que tienen que ver con los supermercados grandes. Desde la banca, nos planteamos también luchar contra la precarización laboral, contra el trabajo en negro, contra la recarga horaria; por eso también es muy importante lo de los plenarios de los trabajadores, ahí es donde muchos trabajadores y trabajadoras se entusiasman y ven un lugar desde donde dar la lucha y la pelea. No hacemos  ninguna separación: la clase trabajadora es una sola, podés estar en una fábrica, ser un trabajador estatal o en una empresa privada; la banca tiene políticas para todos. La idea es, justamente, sumar a compañeros que se vean representados con las políticas que tiene el FIT, así que eso es muy importante.

—¿Cuál es la postura de la banca frente al tema petróleo?
—Es EL tema. El otro día, el gobernador decía que hay que ajustar el cinturón, y siempre el ajuste pasa por la clase trabajadora. Nosotros vivimos en Neuquén, acá está el recurso, está el petróleo, está el gas, nos parece que si se modificara la política de los hidrocarburos y las petroleras no se llevaran más entre diez y doce millones de pesos por día de Neuquén, estaría la solución. Ahí está el mayor presupuesto para salud, educación, infraestructura, viviendas dignas, agua. También nos parece que habría un cambio importante que tiene que ver con los trabajadores petroleros, porque por más que ganen muchísima plata, hay que estar catorce, quince o veinte días en el campo, y eso tiene consecuencias muy graves; porque sí, tienen un salario digno, pero el compañero petrolero deja a su familia sola, no cría a sus hijos, y eso es una precarización laboral enorme. Nos parece que el reparto de las horas de trabajo permitiría dignificar el trabajo del compañero petrolero y abrir más fuentes de empleo; están dadas las condiciones, no pasaría absolutamente nada, salvo que las petroleras se llevarían menos plata. Entonces: se generarían mejores condiciones para el compañero petrolero, se crearían más fuentes de trabajo, se solucionaría el tema de la vivienda, de la educación, de la salud y muchísimas cuestiones más. Habría mejores condiciones para toda la clase trabajadora. Desde la banca nos vamos a posicionar de este otro lado y vamos a dar todos estos fundamentos. Acá hay diputados que son petroleros, así que lo vamos a debatir, porque nos parece que no es alocado nuestro planteo, es bien de fondo: que cambie la política de los recursos naturales, porque los recursos naturales son del pueblo y tienen que ir a parar al pueblo en vez de que se los lleven las grandes empresas petroleras.

Mate en mano durante toda la charla, con la primera persona del plural resonando constantemente como una fiel evidencia de distanciamiento de los egoísmos típicos del poder, López concluye: “vamos a hacer un trabajo interesante desde la banca obrera, vamos a ver cómo nos va, no vamos a desperdiciar nuestra gran responsabilidad, queremos desarrollar el FIT y, por sobre todas las cosas, no ser una banca testimonial. En las cuestiones que podamos aportar, vamos a construir. Es muy difícil hablar de consenso o paz social, como lo hizo el gobernador, cuando hay tantas necesidades. Hay un reacomodamiento político muy grande a nivel nacional. Hay una crisis importante a nivel internacional que se pretende que paguen los trabajadores. Hay un nuevo movimiento sindical de bases y, en función de eso, la banca puede tomar un potencial importante, así que la idea es estar atentos e irnos desarrollando, porque es muy importante que demos la lucha en el terreno sindical pero también en el político. La lucha la daremos acá adentro pero con la fortaleza ahí afuera. Creemos que si los trabajadores nos organizamos podemos cambiar el país y el mundo, así que hacemos un llamado a todos los compañeros y compañeras para que se sumen a este proyecto”.

Foto: Jorge Ariza

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Hoy marchamos en Neuquén por la no criminalización de la protesta. Fue una marcha custodiada por un patrullero siguiéndonos los pasos, muy poblada —por cierto— de gente que lucha cotidianamente por un lugar más sano para todos y para todas. Paradójicamente, el domingo se realizó el festival por los diez años de Zanón bajo gestión obrera sin un solo uniformado entre las casi veinte mil personas que disfrutamos de buena música, discursos cargados de valentía y de certezas y una energía capaz de transportar a otro estado mental a cualquier ser vivo. Paradójicamente, también, hay obreros de Zanón procesados por luchar.
Qué loco que es todo. Esa fantasía que tiene la realidad, dijo Bayer en la entrevista que le hice cuando me habló de la no democracia y de la pobreza, cuando mencionó a Mariano Ferreyra y la ironía de votar mientras las oportunidades electorales son completamente desiguales. FaSinPat también es una fantasía en medio de la realidad. Hace unos días, otro Ferreyra fue víctima de un sistema que es capaz de todo si no pertenecés como deberías, como te impone.
Cada vez leo menos los diarios decorosos, temo encontrarme con mayor frecuencia ante los ojos encuestas sobre penas de muerte o lavacoches en la vía pública. Y eso sucede; antes de que pueda cerrar la pestaña del periódico de turno ya están ahí estropeándome el cerebro tan temprano.
Hace un tiempo estuvo Darío Aranda en Neuquén e hizo comentarios en contra de las actitudes de la presidenta para con los pueblos originarios, fundamentados, avalados por la presencia del lonco Jorge Nahuel sentado a su lado. En estos días fue víctima de la censura en el diario que representa al sector que pregona la visibilización de todas las voces y, sin embargo, las cosas siguen como hasta hace un  minuto o dos años atrás.
Habría que ver… Habría que preguntarse qué es la profundización del modelo y si también se profundizará la opresión a quienes no piensan igual que ese 54% del país. Si el capitalismo en serio hará de esta nación una cloaca aún más grande de pobreza y tortura encubierta, capaz de ser tapada con dos o tres billetes de cien pesos. Para dónde vamos. En qué momento volvimos a caer tan bajo.

martes, 25 de octubre de 2011


No sé, tal vez es la impotencia de saber que no es un lugar, sino el mundo, y contra el mismo nada puede hacerse. Un interno de la Unidad de Detención N°11 dice que había hecho el trabajo propuesto, pero la requisa le destruyó el cuaderno. Quizá no lo había hecho, pero sí es cierto que el abuso existió. Como todos los abusos, a los de adentro y a las y los de afuera que van a visitarlos.
Acá vas perdiendo el sentido de la vista, explica uno, pero se agudiza el del oído, continúa mientras otro me pregunta si escucho a los nenes que andan por afuera —y lo cierto es que no los escucho, ya que mi sentido auditivo es paupérrimo, pero por alguna extraña razón le digo que sí—, le traen vida al lugar, agrega.
Te vas al patio y, desde ahí, mirás hacia arriba y sólo ves el cielo, entre las paredes inmensas, con las distancias tan cortas, continúa el primero. Deberían pedir que algún día hagamos el taller afuera, para que vean cómo es, propone mientras tomo nota de todos los reclamos y pedidos que van haciendo. Cuando salgo me doy cuenta de que no hay coincidencia en que los martes, después de esa hora, me duela tanto la cabeza. Es la realidad, estúpida, dice una voz de mi interior.
¿Tienen biblioteca acá?, pregunta uno de mis compañeros. Sí, la celda. Pero dos veces por semana viene la requisa y hacen mierda los libros, por eso casi no tenemos, así como arruinan todo lo que nos traen de afuera, hasta la ropa que nos traen lavada y planchada para recibir a la visita arregladitos, la abollan. Tiran agua y tiran el shampoo y la crema enjuague, después hay que andar pidiendo que nos traigan más, y jabón.  En cualquier ocasión normal, cuando quiero retener palabras textuales, ando con el  grabador. Pero acá, además de que no puedo ingresarlo, las voces y su forma se quedan alojadas en algún lugar de mi bocho que se mantiene inmóvil con el paso de los días.
Duele algo adentro, muy afuera de esa cárcel. Duele un sistema penitenciario que es un abismo a la muerte. Todavía escucho, desde la primera clase, ese “…muchos se terminan ahorcando, porque esto es una jungla: sabés cómo entrás pero no sabés cómo terminás”.
La primera vez que fuimos, los internos nos pidieron que llevemos algo escrito sobre lo que vimos. Mis compañeros llevaron, yo escribí y borré y no quise mostrar. Porque quién soy yo, que parto de conceptos existencialistas para hablar de la libertad, que hablo de la prisión del sistema económico, del político, de la humanidad, para llenarles la cabeza de utopías a un grupo de pibes que sabe que el mundo se termina donde concluyen la reja y el paredón.

jueves, 20 de octubre de 2011

-Publicado en (8300)-


De repente, hace tanto tiempo y aunque parezca que fue ayer, un militante del Partido Obrero que se encontraba reclamando por el pase a planta permanente de los empleados terciarizados de la Línea Roca, fue asesinado en medio de una represión ejercida por un grupo de afiliados a la Unión Ferroviaria hacia los manifestantes. Pasaron trescientos sesenta y cinco días, pero su fuerza sigue en pie en cada movimiento emprendido por sus compañeros y compañeras que quedaron acá, en cada mural en el cual aparece su rostro, en cada sonrisa que regala desde una foto que circula en las calles o en la red, en cada voz que lo menciona por altoparlante o en silencio.
Por Soledad Arrieta
Algunas personas cuestionan —incluso su propio hermano— que se hable de él como un militante antes que como un estudiante, por ejemplo. Que su rostro esté en las banderas del PO, que su espíritu de lucha sea tomado por los partidos de izquierda como un ejemplo de solidaridad pero, al mismo tiempo, como un suceso con un desenlace inadmisible. Sucede que Marianomilitaba en dicho partido desde los catorce años, con un compromiso indiscutible, con ese altruismo que cada una y uno que lo conoció no puede dejar de destacar. Y se definía como tal: murió combatiendo la injusticia. Una pérdida inmensa, una herida que aún no sana ni sanará jamás, porque él no está. No parece una tarea sencilla que quienes militan en partidos “grandes” comprendan qué significa la militancia en la vida de una persona que no recibe una recompensa económica ni un puesto laboral a cambio, sino que se moviliza cada día por su voluntad ideológica.
El término “enfrentamiento” circuló por los medios durante esos días, y aún se oye ese eco ensordecedor, malintencionado. Es más fácil así, siempre lo fue. La historia oficial no pone el énfasis en que la patota de Pedraza teníaarreglos con la policía, cuyos miembros imputados se encuentran en libertad por delitos menores en la causa. Éstos no sólo dejaron a la patota actuar con total libertad en este ataque planificado, sino que también la encubrieron desde el primer momento. Tampoco indaga las vinculaciones de la misma con el gobierno, porque no conviene, aunque sí destaca los posibles beneficios económicos que recibiría su líder de parte de la empresa. El Vandor contemporáneo, junto a sus secuaces, se encuentra detenidoEl juicio comenzará recién en febrero, luego de casi un año y medio del asesinato.
Pero todo pareció ser una trampa para perjudicar al gobierno nacional. Incluso la reciente detención de Rubén Sobrero, que para los periodistas que se desempeñan en espacios comunicacionales auspiciados por el FpV no fue un hostigamiento hacia él y una advertencia a la clase trabajadora —siendo que fue él quien estuvo detenido y fueron su familia, sus allegados y las personas que confían en él quienes lo padecieron—, sino que fue una trampa para hacer quedar mal a Aníbal Fernández —a quien nadie obligó a avalar el accionar judicial tras su detención— y, por supuesto, a la presidenta.
El hecho de que exista la burocracia sindical, que los sindicalistas más “prestigiosos” sean millonarios y que sigan existiendo amenazas como el ataque que sufrió la nieta del dirigente gremial de la línea 60, en apariencia no es un tema que le preocupe al estado; por el contrario, tiende a ponerse de su lado. La burocracia sindical de personajes como Pedraza, Moyano y Martínez, que tan funcionales fueron desde la década del noventa para la privatización y demás medidas que implicaran la precarización laboral de las y los empleados del ferrocarril, sigue operando hoy de la misma forma, bajo el mismo modelo, aunque este se jacte de ser nacional y popular.
No, la bala que mató a Mariano no mató a Kirchner, como muchos y muchas se encargaron de difundir para santificar al entonces marido de la presidenta. Esa bala mató sólo a Mariano, él fue asesinado en una lucha obrera a manos de sicarios alineados con el ex presidente y la actual mandataria y todo su círculo, no murió cómodamente en una mansión sobre un colchón de billetes. Murió de una forma trágica, planificada y consensuada por diversos sectores. Murió peleando por las y los precarizados. Y con él se fue un pedacito de todas y de todos los que no quieren dejarse aplastar por un sistema ideado para el conformismo y la esclavitud.

A partir de las 18.30 horas se realizará una manifestación desde el monumento al general San Martín para reclamar justicia y hacer oír a quienes se tapan los oídos que gran parte de esta sociedad no olvida ni perdona, tampoco en democracia.

viernes, 7 de octubre de 2011

-Publicado en (8300)-


A diez años de la ocupación de Zanon por sus obreras y obreros, la Fábrica Sin Patrones es y será el paradigma de la lucha obrera en nuestra región.
Por Soledad Arrieta
Neuquén tiene un aire híbrido. Se chocan las camionetas recién importadas de los petroleros con las lapiceras recién usadas para firmar algún negociado del MPN y los asentamientos por doquier, ya que las casas del Estado se ocupan con gente que gana miles de pesos al mes y las subalquila o las revende. Se cruzan funcionarias y funcionarios corruptos con gente que marcha porque sus derechos sean visibilizados por alguien que, por casualidad, se interese en su causa. Se mezcla el río con el aire viciado por el malhumor y el aceleramiento propiciado por el tránsito y la adrenalina de tener algo más que ayer.
Son pocas las cosas que hacen que un individuo o una individua que no tiene entongues con la política manchada, el petróleo o la ambición se sienta orgulloso u orgullosa de haber nacido o sobrevivir aquí. Una de esas pocas cosas tiene forma de lucha, y se llama FaSinPat.
Fábrica Sin Patrones. Sin explotación. Sin sumisión. Sin mafia. Con vocación. Diez años de pasos firmes, de banderas en alza, de manos y manos trabajando en simultáneo por un proyecto mucho más íntimo que el arrebatado. Desde acá hasta el mundo. Desde acá hasta cada persona que puede sensibilizarse con quienes no se rinden. Una lucha conmovedora en la mejor de las acepciones del término. Una historia que merece ser contada a cada una de las generaciones venideras, que merece estar presente en el inmenso libro de la caminata proletaria que no se rinde ni baja los brazos, más allá de los látigos y la corrupción.
Un ejemplo —el mejor— de que es posible jugar al truco con el sistema, con la burguesía empresaria, con la burocracia judicial y ganarles al final con un vale cuatro todos los puntos del partido. Porque el ancho de espada, cuando fue carteado, no sirve más que para asustar. Y las y los obreros de FaSinPat nunca le tuvieron miedo. La partida se fue repitiendo como un eco en una cueva vacía, gigante y solitaria frente a la inmensidad del planeta.Zanon es sinónimo, en cualquier lugar de la Tierra, de hacerle frente a la patronal, de sobreponerse, de no dar el brazo a torcer más allá de la dificultad.
Esos hombres y esas mujeres que hoy están ahí, que siguen haciendo cerámicos pero también hacen política, en donde ninguna ni ninguno sobresalen por encima del otro porque caminan con los brazos entrelazados demostrando que nadie los traspasará, se merecen nuestro orgullo. No que las ni los miremos hacia arriba, porque les disgustaría. Simplemente que los miremos. Que asumamos con alegría que a partir de ellas y de ellos nada será igual. Que sepamos que no todo está perdido, que si se pelea en conjunto y con la única pero poderosa arma de la dignidad, la recompensa llegará.

jueves, 29 de septiembre de 2011


A veces te despertás a deshora, a mitad de la noche; esperás volver a dormirte rápidamente pero algunos ruidos de proveniencia desconocida te invitan al juego sensual del insomnio.  Coqueteás con él hasta que sentís que hace tiempo te venció y comenzás una guerra con el sueño sin oponer la suficiente resistencia. Cambiás los términos, las palabras de lugar, entonces salís ganando una vez más. Qué fácil que parece esa trampa; así, por la mañana, un regocijo se te anuncia en la sonrisa del espejo haciéndote creer que tu inteligencia es superior.
Cuando estás por cruzar la calle, tan temprano pero tan tarde para vos, mirás para ambos lados y, si el tiempo no parece de tu lado, acelerás el paso porque sabés que no te va a tocar. Mañana sí puede ser tu día. Siempre te proponés cambiar el recorrido para utilizar el lado inerte del cerebro como escuchaste en la radio que sería oportuno que hicieras a tu edad, pero te vence la rutina y la cantidad de pasos que sabés que vas a ahorrarte.
Cada mediodía contás las monedas que te sobraron durante la mañana y las ponés en la misma bolsita de celofán para meterlas luego en la caja gris que jamás vas a romper. Nunca vas a hacer ese viaje, pero te encanta soñar que sí.
Te parece una porquería lo que ves en la tele cuando llegás de tu larga jornada fuera, sin embargo algo mantiene tus sentidos puestos en el aparato hasta consumir lo poco de lucidez que te queda a cuestas. Pensás en dar un paseo ahora que las noches están tan lindas, pero la cama tira una soga que te agarra el cuello para que la abordes. Todos los días te empeñás en empezar a hacerte creyente de algo, en adherir a alguna de las religiones que de alguna forma te rozaron como peces en la pileta de natación de tu existencia, mas un extraño silencio te retiene en el escepticismo.
Regás las plantas con la esperanza de que alguna haya sobrevivido a este invierno, pero la primavera te avisa que ya no van a florecer. Entonces, con mucha tristeza, apretás los puños mientras ponés al mango uno de los pocos cd que te quedan y hacés rechinar los dientes. Cargás el arma de la vergüenza con la única bala que te animás a besar y rogás que nuevamente el destino te levante el pulgar.
Otra vez tenés los pies junto a la cama a las cuatro de la madrugada. El suelo ya no está tan frío y tus medias azules ya no hacen tanta falta. Vas al baño a vaciar la vejiga y volvés a la misma lucha asumiendo que el juego sigue teniendo las mismas reglas, cuya estrategia vencedora conocés por demás. Pero no. 

lunes, 12 de septiembre de 2011

Me pidieron de La Mañana de Neuquén que escriba algo sobre el Neuquén del futuro -en vísperas del 107 aniversario-. Se me ocurrió hacerlo de esta forma:


Una mañana de septiembre, un niño se despierta en el centro neuquino, acurrucado junto al monumento al general San Martín. Escucha una voz superior que le indica que se ha quedado dormido por más de cinco años y que muchas cosas han pasado desde entonces. De ahora en adelante será usted, lector o lectora, esa voz que le dirá qué hacer con este descomunal suceso. Si quiere que el niño avance, diríjase al punto 1. Si prefiere que el niño vuelva a la normalidad porque no tiene ganas de leer, vaya al  punto 2a.

sábado, 10 de septiembre de 2011

En el año 2001 todas y todos vimos por televisión cómo se derrumbaban las torres gemelas producto de supuestos atentados. Otras personas lo vieron en vivo y en directo. Al Qaeda había hecho de las suyas, según la historia oficial, librando a las decisiones de los gobernantes del país del norte las represalias feroces que luego, como observamos, llevarían adelante “justificadamente”. El impacto fue fuerte, surgieron emociones encontradas, alegrías, penas, confianza, desconfianza, pánico. Pero, en general, durante esas semanas —y, por qué no, durante esos meses— nadie se animó a descreer del origen de “tan brutal acto”. Hubo personas que celebraron el hecho de que al fin le tocara a EEUU padecer el terror. Hubo personas que empatizaron con las víctimas y sus familiares sufriendo a su par y otras que no empatizaron pero sufrieron igual. Hubo personas para quienes fue un día más entre tantos otros.  Lo cierto es que las torres gemelas y el pentágono habían sido “atacados”.

lunes, 5 de septiembre de 2011


Estás sentado o sentada en el piso de tu casa, frente al televisor. Con suerte sobre algún almohadón o mantita. “Murió Candela”, leés, y automáticamente le prestás más atención que de costumbre. Pensás en ella pero por un momento dudás si lo hacés por eso o por cada persona que desaparece en el triángulo de las bermudas de personas en ojotas en la playa sin arena de la hipocresía mediática y social. Sonreís con cierta complicidad ante las preguntas del cronista y asumís que es un descerebrado o una marioneta, así que cambiás de canal. “Murió Candela”, leés, y automáticamente empezás a escuchar hipótesis que involucran a su familia en vez de una crítica fundamentada sobre la inoperancia estatal. Recordás a los Pomar y encendés un cigarrillo mientras apoyás un codo en el piso para estar más cómoda o cómodo. Ves a la madre de Candela acorralada y te falta el aire de sólo imaginarte su respiración acelerada y sin profundidad, como si pudiera desmayarse en cualquier momento. Te enderezás, porque empieza a molestarte la columna. Los medios son despiadados, asumís. La policía es inoperante, agregás, y corrupta. Las y los políticos se mueren de risa de estas cosas, afirmás, ellos no tienen idea de lo que es pasarla mal. Basta, te decís, cambio otra vez de canal. Te encontrás con Pablo Echarri actuando de víctima con el mismo pésimo nivel que en cada una de las novelas que protagoniza, en secreto, y luego contando sobre las peripecias de su pasado y de su padre y pensás qué carajo. Sí, hay cosas que no se pueden equiparar. Las y los ricos y famosos jamás sabrán lo que es pasar hambre o frío, pero pueden saber lo que es perder a alguien en manos de la violencia. No puedo ser tan gil o gila, balbuceás mientras meneás la cabeza, estoy cayendo en su trampa. Ellos quieren que piense que hay un punto en común, un punto en el que todas las personas pasan por lo mismo, y yo les creí, casi caigo, te reprochás, pero con alivio te levantás a buscar otro paquete de cigarrillos. Te acordás de las fotos que viste de la mansión de la presidenta y no sabés muy bien por qué la asociaste con Echarri en ese programa al que suele asistir el periodista que hace la revista que antes era objetiva. Hacés zapping, aunque no llegues a tener cinco canales, o sí. En todos hablan de Candela. Y vos te mirás en el reflejo que proyecta el televisor y te preguntás quién sos y, si desparecieras, quién te buscaría. Te acordás de una nota que leíste en algún lado sobre las estadísticas de desapariciones, de asesinatos y de secuestros, tu memoria no retuvo los datos exactos, pero sabés que eran importantes. Sabés que todos los días matan a un pibe a dos cuadras de tu casa y, si sale en un noticiero, aparece como “enfrentamiento”. Ahora te pusiste a pensar en la cana, y en sus vinculaciones con todas estas cosas. Pensás qué mierda que es esto, apagás el televisor y te vas a dormir con la amarga certeza de que todo es parte de lo mismo, de que no hay cambio mientras haya muertes, de que no hay democracia cuando desaparecen personas y tampoco cuando se da espacio a quienes piden pena de muerte. Era de esperar: no te podés dormir.

 

 

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